martes, 6 de marzo de 2012

Medardo Luzardo Romero (1986--2011)


            Monseñor Medardo Luis Luzardo Romero, tercer Arzobispo de Ciudad Bolívar, nació en Los Puertos de Altagracia del Zulia, el 17 de abril de 1935, hijo de Don Félix Ramón Luzardo y Doña Maria Magdalena de Luzardo.
            Estudio sus primeras letras en  la Ciudad de Maracaibo, con doña Maria Arévalo, y primaria en la escuela de los Puertos de Altagracia. En 1946 ingresó al Seminario Diocesano de Maracaibo y estudió filosofía y teología en el Seminario de Santa Marta de Colombia. Fue ordenado sacerdote en su pueblo natal, el 6 de enero de 1960, por Mons. José Pulido Méndez, Obispo de Maracaibo y en compañía del Vicario General del Zulia, Monseñor  Mariano José Parra León, se marchó casi de inmediato a Bélgica para inscribirse en la Universidad de Lovaina, donde se licenció en Ciencias Políticas y Sociales, teniendo como profesor y guía al famoso padre Francisco Houtart.
            A partir de 1964 se desempeñó como Párroco de San Rafael de Mara, El Mojan; de Nuestra Señora de Las Mercedes, de N.S. de la Chiquinquirá. En 1967 fue nombrado canónigo lectoral de la Iglesia Catedral de Maracaibo, y al año siguiente (1968), Vicario General de la Arquidiócesis.
            El 16 de mayo de 1972, Su Santidad el Papa Paulo VI lo designó Primer Obispo de la Diócesis de San Carlos y su consagración tuvo lugar el 25 de julio del mismo año. En reconocimiento a sus elevados dotes, fue designado por el Episcopado Nacional para tomar parte en el Sínodo de Obispos que tuvo lugar en Roma en 1978, y para integrar el grupo de obispos venezolanos que viajo ese año a México con motivo de la Conferencia de Puebla.
            De la Diócesis de Cojedes pasó a fundar la Diócesis de Ciudad Guayana, donde permaneció el mismo lapso (7 años) que en San Carlos, siendo lo mejor de su estada allí en la Zona Industrial de Caroni, la visita de Su Santidad Juan Pablo II, 29 de enero de 1985.
            El 31 de mayo de 1986, Su Santidad el Papa Juan Pablo II, lo nombró Tercer Arzobispo de Ciudad Bolívar y el 5 de agosto del mismo año tomó posesión en un jubiloso acto litúrgico que engalanó a la Catedral Metropolitana de Ciudad Bolívar.
            Una comisión  encabezada por el Gobernador René Silva Idrogo, el Presidente de la Legislatura, Omar González Moreno y la Presidenta Municipal, Ligia Pulido de Macías, recibió a Monseñor Luzardo a la entrada de la Ciudad, desde donde lo acompañó en caravana que cubrió la ruta pastoral hasta llegar a la Plaza Bolívar, aquí recibió las Llaves de la Ciudad, fue declarado Hijo Ilustre y luego se dirigió a la Catedral.
            Las naves centrales y laterales de la catedral estaban repletas de personas que vitorearon al nuevo arzobispo cuando hizo su entrada al recinto para dar inicio a la misa concelebrada que contó con la asistencia del encargado de negocios de la Santa Sede, Adrián Bernardini, del secretario de la Conferencia Episcopal Venezolana, monseñor José Vicente Andueza y de obispos y arzobispos de Cumaná, Maracaibo, Maturín, Barcelona, Guanare, Trujillo, Cabimas y Tucupita.
            Al despedirse del pueblo al que sirvió durante 20 años, monseñor Crisanto Mata Cova pronunció sus palabras de “adiós a Guayana”. Recordó que una tarde como esta, un 9 de julio de 1966, cuando asumió la arquidiócesis y desde entonces entregó su corazón a los marginados y a los indígenas.
            “Os dejo unas campanas armoniosas en vuestra torre, cuando oigáis salir de su vibraciones el himno de vuestro estado, orad por este humilde sacerdote, quien muy lejos de esta queridísima catedral, os estará siempre bendiciéndolos. Quiero que los latidos de mi corazón sean siempre un recuerdo de amor y gratitud hacia todos ustedes. Adiós mis pobres y mis indígenas”…
            Las campanas de la catedral vibraron y los aplausos retumbaron en todo el cuadrilátero histórico, mientras monseñor Mata Cova se enjugaba una lágrima y los indígenas del alto cuchivero de la etnia Eñapa y Joddis en su lengua elevaron una oración.
            Por su parte, monseñor Medardo Luzardo aseguró que continuará con la obra de su antecesor, a favor de los marginales, de los indígenas, del pueblo de Guayana.
            En agosto de 1988, Monseñor Luzardo se vio complacido por la visita del cardenal José Ali Lebrun, de quien fue su secretario privado cuando era obispo auxiliar de Maracaibo. El Cardenal cumplió gira de dos días por Ciudad Bolívar y Caicara del Orinoco, tiempo durante el cual fue objeto de homenajes por parte de la Iglesia, poderes públicos y militares. En la municipalidad la presidenta Rosa de Mollegas le impuso las Llaves de la Ciudad y el Deán de la Catedral, Monseñor Samuel Pinto Gómez, leyó las palabras de salutación en las que destacó el papel actual de la Iglesia.
            En septiembre de 1989, Mons. Luzardo Romero estuvo en Roma de visita Ad limina Apostolorum con otros 33 Obispos de las Diócesis de Venezuela, peregrinación de fe quincenal obligatoria e ineludiblemente tradicional desde el siglo VI. Se visita la tumba de San Pedro y San Pablo, pilares primarios de la Iglesia católica universal.
            En esa ocasión Monseñor Luzardo Romero presentó un informe correspondiente a la jurisdicción de la Diócesis que ahora no es la de hace más de 200 años sino que ha quedado circunscrita a Ciudad Bolívar, la parte occidental del Estado Amazonas. De todas maneras es una Arquidiócesis metropolitana de las Diócesis de Oriente y sigue siendo extensa, dada la propia magnitud geográfica de Guayana, tan inconveniente para una comunicación fluida con todos los pueblos, incluyendo el indígena, al cual se refiere con énfasis por la intervención que sufren en su vida, cultura y costumbres, dada la acción continua de la minería.
            En el informe, Monseñor se refería igualmente a la situación pastoral en cuanto a la escasez de clero que hay en la Diócesis y el esfuerzo que se hace en pro de las comunidades indígenas intervenidas. Habla del centro vocacional Nuestra Señora del Rosario fundado por él; del Museo Etnográfico y Misionero “Mons. Crisanto Mata Cova” y de las ordenaciones sacerdotales de jóvenes en los últimos años.
            El 25 de julio de 1997, la arquidiócesis de Ciudad Bolívar, clero, seminario mayor Jesús Buen Pastor, Consejo Arquidiocesano de Pastoral, Equipo Inicial de Espiritualidad Comunitaria, Religiosas, Misioneros, Secretariados, movimientos de apostolados autoridades civiles y militares y feligresía en general celebraron los 25 años de vida episcopal de Mons. Medardo Luis Luzardo Romero con un programa de seis días que comprendió, entre otros, la ordenación sacerdotal del diácono Osvaldo Villalobos, una sesión solemne de la Municipalidad de Heres en la que intervino Monseñor Samuel Pinto Gómez como orador de orden y una Eucaristía concelebrada en la Catedral de Ciudad Bolívar.

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